
Para mantener el motor en óptimas condiciones, es fundamental realizar el reemplazo del fluido lubricante de manera periódica. Un buen momento para llevar a cabo esta tarea es cada 5,000 a 7,500 kilómetros, dependiendo del tipo de producto utilizado y de las recomendaciones del fabricante.
Asegúrate de contar con las herramientas adecuadas: una llave de vaso, un recipiente para recolectar el fluido viejo y un embudo. Comienza revisando el manual de usuario para verificar la cantidad y la especificación del líquido que necesita tu vehículo. Esto garantizará que el motor funcione correctamente y prolongue su vida útil.
Primero, asegúrate de que el motor esté frío antes de proceder. Localiza el tapón de drenaje, que suele estar en la parte inferior del cárter, y retíralo con cuidado, permitiendo que el lubricante viejo se vacíe completamente en el recipiente. Mientras esto ocurre, puedes cambiar el filtro de lubricante, que también es un componente crucial en el proceso de mantenimiento.
Una vez que el líquido viejo se ha drenado, coloca el tapón de drenaje nuevamente y procede a llenar el sistema con el nuevo fluido, utilizando un embudo para evitar derrames. Revisa el nivel después de un corto periodo de tiempo de funcionamiento y ajusta si es necesario. Este sencillo proceso te permitirá mantener tu automóvil en condiciones ideales y disfrutar de un rendimiento óptimo.
Herramientas necesarias para el cambio de aceite

Para realizar un reemplazo de lubricante en tu vehículo, necesitarás un recipiente para recoger el líquido usado. Asegúrate de que tenga suficiente capacidad para evitar derrames.
Un filtro de repuesto es imprescindible. Verifica el modelo específico de tu automóvil para elegir el adecuado.
La llave de filtro facilitará la extracción del antiguo filtro. Este utensilio es fundamental para garantizar que se retire correctamente sin dañar componentes adyacentes.
También necesitarás una llave de vaso o una llave inglesa para aflojar el tapón de desagüe en el cárter. Asegúrate de que sea del tamaño correcto.
Incluye un embudo en tu lista para evitar derrames al añadir el nuevo lubricante.
Un par de guantes desechables protegerán tus manos de la suciedad y productos químicos. También considera tener un trapo o papel absorbente a mano para limpiar cualquier derrame accidental.
Por último, un manual del propietario del automóvil te proporcionará información detallada sobre las especificaciones del líquido y la frecuencia de cambio recomendada.
Proceso de drenaje y reemplazo del aceite

Coloca el vehículo en una superficie nivelada y asegúrate de que el motor esté apagado y frío. Reúne los materiales necesarios, como una llave para el tapón de drenaje, un recipiente para recoger el líquido usado, y un embudo.
Ubica el tapón del cárter en la parte inferior del motor. Utiliza la llave para aflojarlo y quita el tapón de drenaje. Deja que el líquido fluya completamente hacia el recipiente. Este proceso puede demorar varios minutos.
Una vez que el depósito esté vacío, vuelve a colocar el tapón de drenaje y apriétalo con la llave. Asegúrate de que esté bien sellado para evitar fugas.
Ahora dirígete al compartimento del motor y localiza la tapa del filtro. Usa una llave para quitar el antiguo filtro, asegurándote de que no queden residuos. Aplica una pequeña cantidad del nuevo líquido en la junta del nuevo filtro antes de instalarlo, lo que ayudará a crear un mejor sellado.
Coloca el nuevo filtro en su posición, asegurándolo bien. A continuación, abre la tapa del depósito y vierte el nuevo líquido lentamente utilizando un embudo para evitar derrames. Consulta el manual del vehículo para determinar la cantidad adecuada a añadir.
Después de llenar, verifica el nivel en la varilla de medición y ajusta si es necesario. Arranca el motor y deja que funcione unos minutos. Verifica que no haya fugas alrededor del tapón de drenaje y del filtro. Apaga el motor y revisa nuevamente el nivel del líquido, añadiendo más si es necesario.
Cómo desechar correctamente el aceite usado
Recoge el líquido usado en un recipiente hermético y resistente a los productos químicos. Es recomendable utilizar una botella que se pueda cerrar bien para evitar derrames.
Dirígete a un punto de reciclaje o a un taller especializado que acepte residuos. Muchos municipios tienen centros específicos para la recolección de este tipo de material. Consulta con las autoridades locales para encontrar el más cercano.
No viertas el residuo en desagües, alcantarillas o en la tierra, ya que esto puede contaminar el medio ambiente. El manejo responsable protege el ecosistema y evita multas.
Considera participar en campañas locales de recolección de residuos para aumentar la conciencia sobre el reciclaje del líquido. Esto no solo beneficia al entorno, sino que también fomenta una comunidad más informada sobre prácticas sostenibles.