
Antes de comenzar con la rehabilitación de un sistema de calefacción, asegúrate de tener a mano todas las herramientas necesarias. Esto incluye llaves, destornilladores, cinta de teflón y un cubo para recoger el agua. Trabajar de manera ordenada facilitará cada etapa del proceso.
Asegúrate de apagar la fuente de energía y cerrar las válvulas del circuito de agua. Esto evitará cualquier accidente durante el reemplazo. Después, es recomendable drenar el sistema para eliminar el agua residual. Este paso es crucial para prevenir inundaciones en el área de trabajo.
Ahora, retira el dispositivo viejo con cuidado. Desconecta las tuberías, utilizando una llave adecuada para evitar daños. No te olvides de limpiar el área de instalación antes de proceder con la colocación del nuevo sistema de calefacción. Un espacio limpio asegura un mejor sellado y conexión.
Al instalar el nuevo equipo, aplica cinta de teflón en las roscas de las conexiones para garantizar una unión hermética. Asegúrate de ajustar cada tubería con firmeza, pero sin excederte, para evitar desgastes en las piezas. Una correcta instalación minimiza futuras reparaciones y asegura un funcionamiento óptimo.
Herramientas y materiales necesarios para la reparación del radiador

Para realizar una reparación adecuada, necesitarás un juego de llaves inglesas, que facilitarán el desenroscar las tuercas de los tubos. Asegúrate de tener también destornilladores de diferentes tamaños y tipos, ya que algunos tornillos pueden requerir un destornillador plano y otros uno Phillips.
Adicionalmente, es recomendable contar con cinta de teflón para garantizar un sellado perfecto en las conexiones de los tubos. Un kit de sellador específico para metales ayudará a arreglar pequeñas fisuras.
Una manguera de drenaje será muy útil para vaciar el líquido del sistema antes de comenzar cualquier trabajo. No olvides un balde o recipiente para recoger el fluido y evitar desorden.
¡Prepara un trapo limpio para limpiar cualquier derrame! Para trabajos más complejos, considera la utilización de un juego de tubos de diferentes longitudes y diámetros para adaptar modificaciones.
Por último, asegúrate de tener guantes de trabajo para proteger tus manos durante el proceso. Con estas herramientas y materiales, estarás listo para abordar cualquier tarea relacionada con la reparación de sistemas de calefacción.
Desmontaje seguro del radiador antiguo

Asegúrate de cortar el suministro de agua y apagar el sistema de calefacción antes de comenzar. Coloca un recipiente debajo de la válvula para recoger el agua que pueda salir. Con una llave ajustable, afloja la tuerca de conexión del tubo en la parte inferior del aparato. Hazlo lentamente para evitar derrames.
Con una esponja o un trapo, seca cualquier humedad en la zona antes de continuar. Utiliza un destornillador para quitar los tornillos que fijan el artefacto a la pared. Una vez liberado, pide ayuda para levantarlo; suelen ser pesados.
Desconecta los tubos restantes con sumo cuidado, asegurándote de que el agua haya salido por completo. Revisa las juntas y los accesorios que puedan estar dañados antes de proceder con la instalación de un nuevo modelo.
Instalación del nuevo radiador y verificación de fugas
Coloca el nuevo dispositivo en la ubicación adecuada, alineando los soportes con los puntos de anclaje previamente instalados. Aprieta los tornillos de manera uniforme para asegurar estabilidad.
Conecta las tuberías de alimentación y retorno, asegurándote de utilizar juntas adecuadas para evitar filtraciones. Es recomendable aplicar sellador en las roscas para mejorar la estanqueidad de la unión.
Llena el sistema con agua, comenzando por la válvula de llenado. Abre la válvula de purga en la parte superior del aparato para eliminar el aire. Repite este proceso hasta que salga agua sin burbujas de aire.
Una vez hecho esto, verifica todas las conexiones en busca de fugas. Utiliza un trapo seco para limpiar las uniones y observa durante unos minutos. Si aparecen manchas de humedad, ajusta la conexión o añade más sellador según sea necesario.
Realiza una prueba del sistema encendiendo la calefacción. Monitorea el dispositivo durante al menos una hora, revisando las conexiones regularmente para asegurarte de que todo esté en orden.