
Adapta tu velocidad a las condiciones del camino. Circular a una velocidad moderada reduce el riesgo de deslizamientos y mejora el control del vehículo. Encharcamientos pueden causar hidroplaneo, lo que ocurre cuando los neumáticos pierden contacto con la superficie debido a la acumulación de agua.
Verifica el estado de tus frenos y neumáticos antes de salir. Los neumáticos deben tener la profundidad de dibujo adecuada para ofrecer tracción en superficies mojadas. Asegúrate de que los frenos funcionen correctamente, ya que las distancias de detención se incrementan en condiciones húmedas.
Utiliza luces adecuadas y mantén una buena visibilidad. En días de lluvia, enciende las luces, no solo para que otros conductores te vean, sino también para mejorar tu propia visibilidad. Limpia los cristales y asegúrate de que los limpiaparabrisas estén en buen estado.
Mantén distancia con el vehículo de adelante. En climas húmedos, el tiempo de reacción se alarga y es importante dejar suficiente espacio para detenerse. Esto también te permitirá evitar salpicaduras de agua que pueden obscurecer tus visores.
Evita maniobras bruscas. Los movimientos suaves y controlados son clave para mantener la estabilidad. Girar o frenar de manera abrupta puede causar que el automóvil pierda tracción y se descontrole.
Cómo ajustar tu velocidad y distancia de seguridad en condiciones de lluvia

Reduce la velocidad al menos un 20% respecto a la indicada en seco. Esto minimiza el riesgo de perder el control sobre el vehículo debido a la falta de adherencia de los neumáticos.
Mantén una distancia mayor entre tu coche y el de adelante; al menos de 4 a 6 segundos. Esta separación proporciona tiempo suficiente para reaccionar si el vehículo delantero frena repentinamente o si hay aquaplanning.
Presta atención a la profundidad de los charcos. En caso de que sean significativos, disminuye la velocidad aún más. Si el agua llega a cubrir el neumático, tu automóvil puede deslizarse fácilmente.
Anticipa la frenada y utiliza el freno de manera gradual. Frenar de golpe puede causar que las ruedas se bloqueen, aumentando la posibilidad de un deslizamiento.
En zonas de curvas, reduce la velocidad con antelación. Las condiciones húmedas pueden hacer que las curvas sean traicioneras. Mantén siempre una trayectoria estable y evita cambios bruscos de dirección.
Mejores prácticas para el uso de luces y limpiaparabrisas durante la lluvia
Active las luces bajas al enfrentarse a condiciones de precipitación, incluso durante el día. Esto aumenta la visibilidad de su vehículo ante otros conductores.
Las luces antiniebla son efectivas en situaciones de escasa visibilidad. Úselas con precaución, ya que su abuso puede deslumbrar a otros automovilistas.
Configure el limpiaparabrisas en intervalos adecuados dependiendo de la intensidad del agua. Para lluvias ligeras, use el modo intermitente; para precipitaciones más fuertes, ajuste a velocidad constante.
Reemplace las escobillas del limpiaparabrisas cuando presenten signos de desgaste, como rayas o saltos. Una visibilidad clara es fundamental en condiciones adversas.
Verifique que las luces estén en buen estado y limpias; así se garantiza su máxima efectividad. La suciedad puede reducir drásticamente la luminosidad.
Evite usar las luces altas en la lluvia, ya que pueden reflejarse en las gotas y obstaculizar su visión. Mantenga siempre una distancia segura con otros vehículos.
Pruebe el sistema de limpiaparabrisas regularmente, especialmente antes de la temporada de lluvias. Un mantenimiento adecuado previene sorpresas desagradables.
Considerar la instalación de faros adicionales puede mejorar la iluminación en condiciones meteorológicas desfavorables. Sin embargo, asegúrese de que estén correctamente alineados para evitar deslumbramientos.
Qué hacer en caso de aquaplaning y cómo prevenirlo

Si experimentas aquaplaning, afloja el pie del acelerador y no frenes bruscamente. Mantén el volante recto y deja que el coche recupere contacto con la superficie de la carretera. Espera a que las ruedas se despeguen del agua antes de realizar cualquier maniobra.
La mejor estrategia para evitar esta situación es asegurarse de que los neumáticos estén en buen estado; revisa la profundidad de la banda de rodadura y la presión. Cambia los neumáticos desgastados y utiliza los adecuados para condiciones húmedas.
Adicionalmente, reduce la velocidad al conducir en carreteras mojadas. Mantén una distancia de seguridad mayor que la habitual, lo que proporcionará más tiempo para reaccionar ante cualquier situación inesperada. Evita los charcos y las zonas donde se acumula agua.
Un buen mantenimiento del sistema de frenos también contribuye a evitar accidentes. Escoge rutas que tengan un buen drenaje y, si es posible, evita conducir en momentos de intensa lluvia.